viernes, 7 de noviembre de 2014

Es  concerniente a la vida espiritual en sus aspectos simples y más concretos, de modo que ofrezcan en término medio un alimento del que nadie está excluido; es lo que expresa, en definitiva, el propio título de este curso, el cual sugiere un sendero espiritual que no se limita solo a la metafísica, sino que abarca en cierto modo todo lo que es humano. El poder del hombre está en su consciencia de lo Absoluto.
Pero solo si andas en busca de reconciliación con el Espíritu Divino Interno en Armonía con tu Espíritu Interior o SER, es la verdad que necesitas; «ser» es tan importante como «hacer». El hecho de que no veamos claridad en esto es la raíz de mucho de nuestros problemas mayores y más allá; los sufrimientos.
Hay muchísimas formas de hacer este contacto; lo primero es el uso de la mente, que debe estar invariablemente dirigida hacia Dios o Energía Universal,(dale el nombre que acostumbras por tu cultura) en todos los momentos al caminar, comer, trabajar y en movimiento, la mente debe estar invocando “Dios, Dios, Dios”. Esto es la real experiencia, constantemente la presencia de Dios y desarrollar una relación cercana e íntima con Él. Ejemplo muchos dicen “Hoy es luna nueva, así que no comeré”, u “Hoy es luna llena, así que sólo comeré después de avistar la luna”, y así. Se mantienen alejados de la comida pero no mantienen su mente en Dios. Cantidad de otras cosas mantienen ocupadas sus mentes y pensamientos. ¿Para qué sirve abstenerse de la comida cuando la mente divaga por ahí, excepto hacia Dios?
Si quieres practicar con sinceridad, la manera de hacerlo es controlando los sentidos, disciplinando la mente y manteniéndote centrado en Dios. Abstente de deseos innecesarios, controla tus necesidades y mantén firme las riendas de tus sentidos. Los sentidos son como caballos. Si no los aguantas con firmeza, se extravían hacia aquí y allá. Instala la inteligencia como un conductor y mantén las riendas con firmeza y mano segura. Entonces, podrás guiar los sentidos por el camino correcto. Una vez que controles los sentidos, los deseos también se disipan y la mente se pone dócil y calmada. Es una mente moldeada que se convierte en diamante. Entonces, tu camino se abre para recibir a Dios.
Veamos ahora algunas sugerencias de rituales que pueden pasar a formar parte de tus prácticas espirituales y en muchas ocasiones ya los haces sin darte cuenta de que estás conectando con esa esencia divina llamada SER:
Recógete en ti mismo y solicita orientación interna durante algunos minutos cuando te despiertes por la mañana y en otros momentos del día.
Comienza o termina la jornada con algunos minutos de yoga, de thai chi o de alguna otra disciplina física y espiritual.
Dedica algunos momentos a la oración o al agradecimiento silencioso antes de las comidas.
Date una ducha fresca y estimulante al principio de la jornada.
Reposa en un baño caliente al final de la jornada.
Riega el jardín o las plantas teniendo presente que les estás entregando alimento físico y que ellas te devuelven belleza y alimento espiritual.
El mundo puede observarte y creer que arrastras grandes problemas, pero siempre estarán los recursos internos para vencer fácilmente esas dificultades. Nada parece difícil; hay en ti calma y serenidad y una falta de prisa; no más afán ni ansiedad por nada. La vida es plena, la vida es dichosa; pero la vida nunca más estará sobrecargada. Eso es algo muy importante que he aprendido: si tu vida está en armonía con tu labor en el Esquema de la Vida, y si eres obediente a las leyes que gobiernan este universo, entonces tu vida será plena y dichosa, pero no sobrecargada. Si es sobrecargada, es que estás haciendo más de lo que es correcto que hagas, más de lo que te toca hacer en el cuadro total de las cosas.
Ahora se vive para dar, en vez de recibir. En la medida en que te concentras en dar, descubres que así como no puedes recibir nada sin dar, tampoco puedes dar sin recibir, incluso las cosas más maravillosas tales como la salud y la felicidad y la paz interior. Da la sensación de una energía inagotable, que simplemente nunca se acaba; pareciera ser sin límites como el aire. Es así como estás conectado a la Fuente de Energía Universal.
Ahora posees el control de tu vida. El ego nunca más tiene el control. El ego está controlado por deseos de comodidad por parte del cuerpo, por exigencias de la mente y por explosiones de las emociones. Pero tu Naturaleza Superior controla al cuerpo, a la mente y las emociones. Puedo ordenarle a mi cuerpo: “Tírate en ese piso de cemento frío y duerme” y lo hace; puedo decirle a mi mente: “Olvida todo y concéntrate en el trabajo que tienes ante ti' y ella obedece; puedo decirle a mis emociones: "Cálmense, aún frente a esta situación espantosa”, y ellas se calman. Es un modo diferente de vivir. Ahora tú estás siguiendo el ritmo de un compás distinto: la Naturaleza Superior y no la Naturaleza Inferior.



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